viernes, 30 de enero de 2009

Cómo preparar una bota de vino

1.- Hemos de retirar el papel que deja la boquilla herméticamente cerrada.

2.- Dejamos calentar la bota al sol, por espacio de un par de horas, con el fin de ablandar la capa de pez que impermeabiliza la parte interior de la bota. La pez podría haberse “aflojado” o derretido en algún punto. Si no la ablandamos corremos el riesgo de echar a perder la bota.

3.- Antes de hincharla frotaremos las costuras.

4.- Sopamos por la boquilla, con suavidad, como si quisiéramos hinchar un globo pero de manera más delicada. También por la pez, si hubiera alguna parte pegada y soplamos de golpe se arrancaría y se arruinaría la impermeabilización.

5.- Humedecemos la bota por dentro, con agua del tiempo. Así se mojará la costura, se estirará y sellará la bota.

6.- Llenamos la bota con un vino malo. Iremos tirándolo cada dos días, y dejándola reposar tumbada de una y otra cara alternativamente. No dejaremos que se vacíe la bota al cambiar el vino para evitar que se pegue.

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