martes, 18 de diciembre de 2007

Pimientos del piquillo rellenos con bonito

Ingredientes (para 4 personas)

· 20 pimientos de piquillo.
· ½ litro de salsa de tomate.
· 50 cl de nata.
· ½ kg de bonito fresco.
· ½ kg de arroz.
· 5 cucharadas de aceite de oliva.
· 3 dientes de ajo.
· 200 gramos de queso curado (parmesano o manchego)

Receta

1. Precalentamos el horno a 250 grados durante quince minutos.

2. Quince minutos en los que nosotros haremos el relleno y el arroz. Empezaremos por dejar hirviendo el arroz en agua.

3. Seguimos con el relleno. Hacemos dados con el filete de bonito, no importa mucho el tamaño pues al final lo batiremos con la salsa. Ponemos aceite en una sartén y dejamos que se vaya dorando poquito a poco.

4. Preparamos los pimientos en una fuente para facilitar su relleno. De paso aprovechamos el líquido que ha ido quedando para dar el punto final.

5. Cuando veamos que el bonito está bien dorado añadimos la nata, el líquido de los pimientos, (incluso recomendaría trocear uno e incluirlo para dar más sabor), y una cucharada de tomate. Dejamos que entre en calor hasta que todo tenga la misma temperatura, entonces lo batimos todo y volvemos a darlo un hervor para que reduzca.

6. Apartamos el arroz y dejamos que escurra el agua.

7. El relleno: este es un punto crucial, se trata de ir rellenando los pimientos uno a uno para lo que podríamos usar una manga de pastelero (vía rápida). Yo recomendaría la vía de la paciencia, más que nada porque no todo el mundo tiene una manga de pastelero en casa. Ahuecamos el pimiento y vamos introduciendo la masa o relleno con una cuchara.

8. Una vez rellenos los pimientos, sofreímos el arroz con aceite de oliva, la sal y los dientes de ajo.

9. Ponemos el arroz en un recipiente para horno, con un poco de tomate en la base y colocamos los pimientos por encima.

10. Cubrimos los pimientos con un poco de salsa de tomate y después ponemos una capa de queso rallado (a ser posible: parmesano o bien un queso curado de oveja), y orégano.

11. Dejamos que gratine a 180 grados durante quince minutos hasta que se gratine el queso.

Alternativa para el relleno

Podemos cambiar la nata por una bechamel. Es más lento y laborioso pero el resultado merece la pena. En este caso no haríamos taquitos con el bonito, sino que lo "desmigaríamos" y no lo batiríamos con el objeto de encontrar trocitos dentro de la bechamel.

Truco

Si no tenemos tiempo para ir a por el bonito a la pescadería podríamos lograr un resultado casi igual utilizando una lata de atún, (sea al natural o en aceite). La abrimos y la dejamos escurrir, incluso la ponemos debajo del grifo y la bañamos con un poco de agua corriente para que el sabor no se vea alterado por conservantes o aceites. El resto de la receta sería exactamente el mismo.

No hay comentarios: