martes, 4 de diciembre de 2007

Conejo frito con pimientos rojos

Ingredientes (para 4 personas)

· 2 conejos.
· ½ cabeza de ajos.
· Hierbas aromáticas, (tomillo, romero…)
· 3 pimientos rojos.
· Aceite de oliva.
· 3 Patatas (opcionales)

Receta

1. Compramos los conejos preferiblemente listos para guisarlos, es decir, despiezados y limpios.

2. Calentamos el aceite de oliva y doramos los ajos, acto seguido introducimos el conejo y lo doramos también hasta que quede un poquito más que dorado, casi crujiente: retostado.

3. Antes de retirar el conejo introducimos las hierbas para que no se quemen si las ponemos todo el rato.

4. Las patatas las hacemos al estilo panaderas en el mismo aceite que hemos usado para el conejo. Junto con los pimientos rojos. (esto hará qe se vaya formando un lecho sabroso para acompañar al conejo.

5. Para presentar el plato, preparamos un lecho de pimientos, patatas y después colocamos las piezas de conejo y cubrimos con unos pocos ajos e hierbas.


Variante

Podríamos hacer esta misma receta asada en vez de frita. Si cabe sería más sencilla: preparamos una cazuela con las patatas y los pimientos, colocamos el conejo, sea entero o en trozos y ponemos las hierbas y el ajo por encima. Ponemos un poco de aceite de oliva y un dedo de agua para que se cueza todo. 45 minutos a fuego medio y listo.

2 comentarios:

Ajsc dijo...

Hola: Me gusta más la variante hecha en el horno. ¿Sería conveniente hacer primero las patatas un poco antes o tienen el mismo tiempo de cocción que el conejo?.
Es importante tener en cuenta, a mi juicio, que el conejo de monte es más duro que el de granja, aunque su carne tiene mucho más sabor.
Saludos.

el gastrónomo de A cielo abierto dijo...

Es muy cierto, (lo del conejo de granja y el de monte), coincides con Enrique, quien explicó muy bien la diferencia en el programa.

Creo que las patatas se amoldan al tiempo de "asado" en el horno. Es decir, mientras estén bien hidratadas (con un poquito de agua) será difícil que se pasen o quemen. Para evitar esto lo mejor es estar pendiente, mantener una temperatura constante y observar que no se queden sin agua.

La diferencia entre un conejo y otro es básica, y se nota a la legua, sucede lo mismo con los pollos, la gallina y en definitiva con todo lo que sea natual o "industrial" (permíteme la expresión para referirme a un ser vivo).

Saludos.